El secreto mejor guardado de Tebas: la tumba perdida de Tutmosis II

El secreto mejor guardado de Tebas: la tumba perdida de Tutmosis II

Durante más de un siglo, Howard Carter fue el único en colgarse la medalla de haber hallado la tumba de un faraón en la necrópolis tebana. Pero en octubre de 2022 todo cambió cuando descubrieron la entrada y el corredor de la conocida tumba C4. Lo relevante de esta tumba fue cuando en febrero de 2025 confirmaron el propietario de la tumba, nada más y nada menos, que Tutmosis II, el faraón de la XVIII dinastía.

Los responsables del hallazgo fueron un equipo arqueológico británico-egipcio liderado por el Dr. Piers Litherland, un arqueólogo escocés asociado al McDonald Institute for Archaeological Research de la Universidad de Cambridge.

En un principio, los investigadores tantearon la posibilidad de que fuera la tumba de una esposa real de la dinastía tutmósida. Los principales indicios fueron la cercanía de otras tumbas, como la de la esposa de Tutmosis III y el panteón de la reina Hatshepsut, quien fue tanto hermana como esposa de Tutmosis II.

Pero, ¿cómo consiguieron identificar al propietario de la tumbar? En su interior los arqueólogos identificaron unas inscripciones en unos fragmentos de vasijas de alabastro, los cuales mencionaba a Tutmosis II, designado como «rey fallecido», y a su esposa Hatshepsut, quien estuvo supervisando los ritos funerarios.

Fragmento de vasijas de alabastro con inscripción. [Fuente: National Geographic]

Entre los restos arqueológico descubiertos, destaca unos fragmentos decorativos de los techos y muros. Estos aportaron una información valiosísima sobre las creencias religiosas de la época con pasajes del Libro de Amduat. Éste surgió durante el Imperio Nuevo (Dinastía XVIII) y decoraban las paredes de las cámaras funerarias, casi exclusivamente, de las tumbas reales del Valle de los Reyes.

Fragmentos decorativos con pasajes del Libro de Amduat [Fuente: National Geographic]

El diseño de la tumba es sencillo, e incluso marcó tendencia en las tumbas de los posteriores faraones de la dinastía XVIII. Para acceder a la cámara funeraria tenemos que atravesar un corredor, el cual está a 1,4 metros por encima del suelo de la cámara. El estado en el que la encontraron la tumba era lamentable por las devastadoras inundaciones. Motivo por el cual los ajuares y la momia del faraón fueron trasladados a otro punto, donde en 1881 fue descubierta junto con otras momias reales en Deir el-Bahari. Sí queremos ver la momia de Tutmosis II está expuesta en el Museo Nacional de la Civilización Egipcia en El Cairo.

Interior de la tumba de Tutmosis II [Fuente: National Geographic]

Ahora solo queda una gran pregunta por contestar para los investigadores: ¿Dónde fue a parar el resto del rico ajuar de Tutmosis II?